Archivo de la categoría: Filosofía o pensamientos fabricados en el metro

Del por qué no deberías aceptar ser becario sin cobrar o cómo este post puede arruinar mi carrera.

No. Nope. Nop.Hasta aquí. Hasta aquí llega un punto en la vida de todo becario en el que dice basta. Y hasta aquí llegarás tú si aún no has llegado. Durante los últimos dos años he pasado por dos agencias. Una bastante pequeña y una bastante grande. Y en ambos casos se repitió la misma situación: trabajar jornada completa sin recibir un euro (a excepción de que en la primera me pagaban el transporte).

No soy el primero en decir esto, pero quizá sea de los pocos que se atreverán a decirlo en voz alta: No trabajes gratis. No lo hagas. No lo hagas porque te mereces respeto, y tu trabajo, también. Soy plenamente consciente de que en el caso de que tengas que hacer prácticas universitarias, estarás deseoso por empezar tu experiencia laboral en cualquier sitio que te permita poner en práctica todo aquello que has aprendido en los últimos cuatro años, además de poder poner en tu CV que has trabajado en cierto sitio de prestigio. Y si encima puedes añadir alguna pieza a tu portfolio, pues mejor que mejor. Pero amigo, todo viene con un precio. Y ese precio por irónico que suene, no existe. Y ese es el problema.

Si quieres ver cómo tiro mi vida por el retrete, sigue leyendo.

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Cómo un trozo de cartón llevó a un becario a dar la vuelta al mundo

Ahora cualquier excusa es buena para montarte un Interrail a lo grande.

the backpacker internHace relativamente poco, me encontraba trabajando en una agencia de publicidad como becario.
Y tenía todo lo que un buen becario podría desear: un sueldo que empezaba por un 0 más perfecto que la boca de Sasha Grey, un horario mucho más amplio de lo que estipulaba mi convenio, tareas que harían las delicias del mejor mayordomo habido y por haber y poder trabajar los fines de semana a cambio de pizza. Vamos, que un poco más y me da un orgasmo del prestigio que cogí ahí. Un día aleatorio, mis jefes me dijeron la brillante perla de “no por viajar 3 días a algún país de Europa gracias a Ryanair has visto mundo”. Como si los jóvenes becarios que, como yo, salieron del seno familiar y dejaron de mamar del dulce pezón que supone vivir bajo el manto de tus padres, tuviéramos alguna alternativa que no fuera viajar por Ryanair gastándonos menos de 150 euros. Como si pudiendo elegir entre unas vacaciones en hoteles de cinco estrellas y viajando en primera clase yo, que acabo de salir de la universidad y por lo visto no llegara ni al coeficiente intelectual de Mariló Montero, y decidiera viajar de mochilero peregrinando en toda clase de hostales y viviendo lo que un asalariado viviría en 5 días, en 2.

¿Acaso no era válida esa manera de viajar? Me preguntaba, ¿no es incluso más valioso dormir en una habitación con desconocidos, compartir vagones en tren con toda clase de personas, lanzarte a la aventura y curtirte de experiencias que de una manera u otra, te permitan hacer un esbozo de lo que realmente hay ahí fuera? Pero como en todo conflicto becario vs jefe, la perra gorda siempre será para el segundo.

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Las 22 reglas de Pixar que te alejarán del fracaso y te acercaran a la gloria

gif pixarVale. Ya lo sé. He tardado en postear. Pero ¡no es mi culpa! Todo lo viral que ha tenido el último post me ha cogido desprevenido y oye, uno tiene respeto ante estas cosas y le coge respeto a seguir escribiendo. Pero bueno, avanzar es esto, avanzar es enseñar los dientes y seguir adelante guste o no guste! Además, para los rezagados, ¡buenas noticias! Estoy haciendo mis prácticas universitarias en la agencia Carlitos y Patricia (curiosamente extrabajadores de S,C,P,F….)  y entre esto y la universidad, apenas tengo tiempo hasta de visitar al señor Roca. Va, ¡empezamos!

Tarde o temprano tenía que pasar. Que Pixar repitiera éxito tras éxito (¿dejamos Brave de lado?), no podía ser casualidad o por la gracia del niño Jesús. Tenía que haber necesariamente un duende al lado de sus creativos. Y por duende me refiero a criatura mitológica, no al ser fantástico que se te aparece cuando haces de la Absenta tu agua bendita. Pero vamos a lo que vamos. Resulta que la fantástica Emma Coats (artista de Pixar) se ha dedicado a twittear 22 reglas de oro que conforman el storytelling de Pixar (que a mi parecer se pueden aplicar perfectamente a la publicidad, y si no lo crees así, léetelo que seguro que al menos te molará ver esta teoría. Infantil, que eres un infantil).

Let’s go to the turrón!

gafas up

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Siguiendo los pasos de Mad Men, la fusión definitiva.

Como si Don Draper fuera el Sandro Rey de la publicidad, su última temporada parece haber calado hondo en el mundo real. Y no quiero hacer spoilers, así que hasta aquí puedo leer. Parece que últimamente no dejo de escribir sobre temas serios, como si fuera yo Piqueras o una uva pasa, sin ser yo nada de eso. Pero la ocasión la merece, de eso no hay duda. De hecho, es la noticia de la semana en el mundo de la publicidad. Puede que si no estás aún muy metido en el mundo de la publicidad esto te la traiga al pairo y quieras seguir disfrutando del verano y metiéndote vino tinto desde tu particular bota y subiendo fotos a instagram de esa paella tan hermosa que ha preparado tu abuela, esto no te interese un mojón, pero trataré de hacértelo lo más ameno posible y que puedas digerirlo como si de un gazpacho andaluz se tratara.

La cuestión es que, dos de las mayores compañías de holding publicitario se fusionaron ayer y esto supondrá importantes cambios en el mundillo. A saber, Omnicom (que suena así como la empresa que creó Homer Simpson), y Publicis Groupe (este suena a marca de natillas del Lidl), se han casado y ahora pasaran a ser sólo una. Omnicom, grupo americano, que tiene de director general a John Wren y Publicis, francesa, que por su parte tiene a Maurice Levy. Pues bien, la compañía combinada se llamará Publicis Omnicom Group. Que en conjunto suena así como la malvada empresa que controla el futuro en una mala película protagonizada por Tom Cruise. Pero nada más lejos de la realidad. A partir de ahora su nueva sede se establecerá en Holanda, así, en plan neutral. Ni para ti ni para mi. Para Holanda.

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Felicidades, has sido seleccionado para salir de la crisis

banksy dreams graffityComo ya he dicho en otros posts, no me gustan las películas de acción, nunca he sido fan. Sin embargo en 2005 nació la excepción a esta regla con una película que lejos de ser buena, me encantó el mensaje que pretendía transmitir disfrazado de película comercial. La película en cuestión es La Isla (Michael Bay), protagonizada por Ewan McGregor (chico que recordamos por ser ese yonki escocés que se metía hasta asfalto por las venas) y Scarlett Johansson (chica que recordamos por… bueno, que la recordamos bien).

La película apenas tuvo éxito y pasó sin pena ni gloria por taquilla y hoy por hoy la ponen unas 3 veces al año. Eso sí, se convirtió en todo un referente del product placement (Apple, Adidas, Reebok, Speedo, MSN Search, Calvin Klein…)

Te dejo aquí el argumento de la película por si has sido capaz de obviar estos 7 años de repetición en bucle como si fuese Titanic.

A mediados del siglo XXI, Lincoln Seis-Eco  y Jordan Dos-Delta son dos de los cientos de supervivientes de una catástrofe ecológica que extinguió a toda la humanidad. Viven en un complejo junto al resto de supervivientes y con la esperanza de ser seleccionados para ir a “La isla”, el único lugar en el mundo que no fue contaminado. Pero la curiosidad de Lincoln le llevará a descubrir un secreto que pondrá en peligro su vida y la del resto de compañeros. Lo único que puede hacer es junto a Jordan, intentar sobrevivir en un mundo nuevo, sabiendo que son perseguidos por una extraña organización que quiere asesinarles.

El caso es que tienen a estos “supervivientes” hacinados  en un megaedificio, creyéndose afortunados por no estar contaminados, y que el resto del mundo es un vertedero en el que no sobrevivirían ni 10 minutos a excepción de la llamada”Isla”. El privilegio de ir a tan esplendoroso lugar se hace al azar, y va uno cada mes o semana o… no sé, las protuberancias de Scarlett no me dejaron verlo bien.

Y ahora que llega la Navidad, y en contexto de crisis yo me pregunto… ¿acaso no es la Lotería de Navidad una especie de “Isla”?

Pensémoslo bien, es una oportunidad única, que todos estamos esperando. En cualquier familia, quien más o quien menos, compra un boleto de lotería, esperando salir de este edificio que es la sociedad en crisis en la que estamos ahora mismo. Es esa oportunidad para escapar, salir de lo intoxicado y poder viajar a un lugar no contaminado y finalmente respirar tranquilos. Y no solo eso, cuando llega el momento, esa mañana de Enero, cuando te despiertas porque tu madre pone la televisión con sus tres números sobre la mesa del salón y no te queda otra que levantarte porque la maldita voz de los niños de San Idelfonso y sus “eeeeeeeurooooos” no te deja dormir. Y no, este año tu madre tampoco ha vuelto a chillar de la emoción por ganar el Gordo. Pero vamos, que ni el Gordo ni el flaco ni el que tiene un ligero sobrepeso. Nada. 20 euros mínimo a la basura.

nothing for you whore

Y ese es el caso. Todas las Navidades en España vemos esa oportunidad para salir del agujero. Oportunidad que al igual que en La Isla, está amañada, y tanto es que de cada euro apostado, se reparten 70 céntimos en premio. Y la probabilidad de que toque es de 1/100.000.

Hoy por hoy, soy de los que piensan que el Gobierno apuesta por una impresionante calidad publicitaria para el sorteo de Navidad, para dar la sensación un año más, que se puede escapar de la Isla. Aunque este año haya sido un pastiche entre Narnia y Los Juegos del Hambre, y a pesar de que el spot del año pasado me pareciese mil veces mejor. Pero ese es otro tema y yo tengo que seguir trabajando.

Que aquí, al fin y al cabo, uno no se hace rico de la noche a la mañana.

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De cómo un caballo mató a Nietzsche

calaveras rosasSiempre me ha gustado Nietzsche. Creo que jamás he encontrado ningún texto suyo en el que estuviera en desacuerdo con lo que explicara. Y si, ahora quitas el maldito Facebook o Tuenti (peor me lo pones) y lees en voz baja porque servidor, se pone serio.

Desde pequeño he estado ligado a la filosofía. Mi padre dio clases en la universidad de filosofía, de ahí que siempre me haya regalado libros interesantes que hicieran que me cuestionara todo y a todos. Supongo que esa característica se fue desarrollando en otra que dio lugar a mi inconformismo, pero bueno, eso no es menester que nos trae aquí, y si quieres saber eso, los de la Super Pop me han dicho que saldré en el próximo número preguntando todas estas cosas.

Pocos saben que Nietzsche empezó a desarrollar la parálisis terciaria con la que fallecería a raíz de un hecho insólito ocurrido el 9 de enero de 1899 en una plaza de Turín, donde ve a un caballo morir y enseguida cae a por el, mientras lo abraza llorando y gritando desconsoladamente. Se lo llevaron a su casa donde llamaron a un psiquiatra mientras Friedrich se proclamaba sucesor de Dios, que según él había muerto. Fue a partir de ahí cuando empezó a desarrollar su locura hasta el día de su muerte en 1900, donde fue enterrado de blanco.

No creo que muchos logren a entender esta curiosidad más allá de alguna extravagancia; sin embargo yo opino que si atendemos a alguna de sus frases como “Los monos son demasiado buenos para descender del hombre” o “Creo que los animales ven en el hombre un ser igual a ellos que ha perdido de forma extraordinariamente peligrosa el sano intelecto animal, es decir, que ven en él, al animal irracional, al animal que ríe, al animal que llora, al animal feliz”,  podemos empezar a vislumbrar el excepcional ser humano que era Nietzsche. Supongo que hubiera sido feliz si al morir se hubiera reencarnado en algún otro animal, ya que la humana no le parecía para nada la mejor a escoger.

pasividadIncluso toda esa crítica social que desbordaban sus obras, siguen siendo perfectamente vigentes a día de hoy, y más en el contexto económico en el que nos encontramos. Su frase “Si sólo se dieran limosnas por piedad, todos los mendigos hubieran muerto ya de hambre“, no hace más que recalcar la hipocresía del ser humano. No comparto al 100% que todos nos comportemos siguiendo un mismo patrón, o que todos seamos iguales para con el prójimo, pero sí que es verdad que en su mayoría hacemos ese tipo de acciones -donar, dar limosna, etc-, para sentirnos desarrollados y buenas personas y poder dormir por las noches en paz.

Le he admirado más allá de sus teorías y afirmaciones, por la forma en la que tenía de enfrentarse y enfocar a la vida. Puedo encontrar en sus míticas frases algunas como “Si miras de muy cerca a la vida, es insoportable“, pero no era el típico filósofo que simplemente se limitaba a criticar y criticar, Nietzsche aportó un modo de vida con el que afrontar el día a día, la sociedad y el ser humano que en ocasiones -coincido con ilustre-, termina siendo la raza más peligrosa de todas las existentes. Así, podemos ver que ante la última frase, propone: “No hay razón para buscar el sufrimiento, pero si éste llega y trata de meterse en tu vida, no temas; míralo a la cara y con la frente bien levantada“.

Incluso su filosofía social, en el que él mismo determinaba quién era digno de estar a su lado o no: “Yo necesito compañeros, pero compañeros vivos, no muertos y cadáveres que tenga que llevar a cuestas por donde vaya” hace que sea el filósofo con el que más identificado pueda sentirme. Seamos sinceros, estamos viviendo en un mundo cada vez más individualista, y en el que dentro de la “jaula invisible” de la sociedad, somos capaces de responder no a nuestra ética o moral, sino ante nuestros instintos e impulsos de cualquier tipo. Desaparecen las barreras, se imponen los deseos. Y cada vez importa menos a quienes nos llevemos por delante para conseguirlo. Nada ni nadie. Es fácil descifrar el pensamiento de un grande de la filosofía teniendo la premisa “Dios ha muerto”, que se imponga el superhombre en “Así habló Zaratustra”.

Toda una pena la -perdón por el término- porquería en la que convirtió su hermana sus obras no terminadas al modificarlas durante la dictadura nazi para con su ideario.

Termino esta entrada con una de mis frases favoritas del bigotes por excelencia de la filosofía:

                                Lo absurdo de una cosa no prueba nada contra su existencia, es, más bien, condición de ella.
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